domingo, 29 de mayo de 2016

No te necesito

No te necesito, porque ya estoy entera.

Porque no soy ninguna media naranja esperando a su otra mitad. Tú eres una naranja y yo otra.

Puedo pintar azulejos, pelar cables, cambiar pañales, limpiar pescado, hacer de comer, poner lavadoras, mover muebles, salir con gente, todo eso, sin que estés conmigo. Puedo ser feliz sin que estés conmigo.

Porque no te necesito. Ya me conociste entera, eso fue lo que te gustó de mí. Es verdad que otros se empeñaron en que me domaras. Aprendiste, con el tiempo, que no se doma a quien es libre. A quien está completo en sí mismo.

La razón por la que estoy contigo no es porque te necesite.

La razón por la que estoy contigo es porque me haces reír como nadie. Porque te esfuerzas en escuchar, en aprender, en compartir. Porque no buscas que te complemente, buscas que caminemos juntos, rumbos paralelos, proyectos parecidos o, al menos, compatibles.

Estoy contigo porque quiero y porque puedo.

Y porque pintas mis cielos de azul cuando parece que sólo hay nubes.

Pero no te necesito. Nunca necesitaste que te necesitara.

Y sólo por eso, te amo.

miércoles, 30 de marzo de 2016

Esto es lo que queda...

Normalmente no lo planeas, simplemente pasa.  
Tu mundo cambia y de repente sientes que has quemado otra etapa.  
Pierdes a alguien, porque se fue, porque te echó o porque lo echaste.  
Cuesta adaptarte, parte de ti quiere vivir como antes,  
no sabes cómo vas a hacer para seguir adelante.  
Nadie puede enseñarte a vivir los momentos frustrantes.  
A rato crees estar seguro de que vas a ahogarte.  
Se han llevado la orilla a otra parte, nadar no parece ni siquiera importante.  
Los consejos suenan vacíos e significantes.  
Tu mundo es tu tuyo, a ti no puede entenderte nadie.  
El dolor poco a poco se convierte en tristeza  
y es incluso peor que afecta el motor  
y no deja que arranques las ganas en tu cabeza. 
Dos opciones ahora se presentan:  
te dejas llevar o te frenas.  
Te puedes hundir en la pena o luchar contra ella.  
Acepta la ayuda de fuera, pero no olvides que tu problema,  
tú debes ser el que lo enfrenta, tú debes ser quien lo resuelva,  
hay una salida que espera por cada laberinto en el que te metas.  
Eres uno mientras la buscas, y pasas a ser otro cuando la encuentras.  
Nunca es la misma persona aquella que sale que aquella que entra.  
Cada experiencia te esculpe y esculpir es quitar lo que sobra la fuerza.  
No busques finales de cuentos, los cambios ocurren y no hay moralejas.  
Si hay una cosa que sea cierta es que ninguna amargura es eterna.  
De las cenizas del fuego que consumió a aquel el hombre que yo era resurjo con fuerza.  
No es una pose, no lo hago para que me crean,  
es una certeza.  
No existe ese golpe que pueda dejarme tirado en la arena.  
No hasta que me muera, ya no,  
no hasta que sepa que cumplí mis metas.  
¡Soy yo! Aquello que queda y no los recuerdos que la vida arranca y se lleva.  
Hoy sé que añoro montones de cosas y sé que nunca volveré a tenerlas.  
El mundo sigue girando.  
Y soy un golpe más sabio, un golpe más realista, un golpe más preparado.  
El miedo es de sensatos, pero rendirse ante él es de mediocres,  
Podré tener muchos fallos, pero no seré de los que se esconden.  
Vivir es la asignatura que estudias año tras año, 
y no hay vacaciones, solo lecciones mi hermano, y se aprende de los errores.  
Tampoco es que sea complicado, es cuestión de tiempo que te equivoques,  
Pero si he aprendido algo es que depende de como lo enfoques.  
Confieso que he dudado, me hundí  
y desde ahí abajo daba la sensación de que, no valía la pena intentarlo, pero…  
¡VUELVO!  
Renovado como el ave que nace del fuego,  
lleno de nuevos proyectos, quiero intentarlo de nuevo.  
Hoy prometo poner todo mi esfuerzo en hacerlo siempre  
de acuerdo con lo que siento en cada momento. 
Contradictorio y complicado, asi soy yo,  
con mis virtudes y pecados, pero yo.  
No hay una norma superior a la que dice que yo debo de mostrar valor y ánimo.  
Frente a los planes que no salen y la decepción,  
seré un ejemplo de completa determinación.  
Seré el corcho en la tormenta, aunque llueva,  
mi cabeza siempre atenta y siempre fuera.  
Nadie podrá ser capaz de hacer que no me crea que tengo fuerza para hacer y pasar lo que sea.  
Aquí despido a los demonios del tipo que era y… 
Me quito la mochila que tenía llena de piedras.  
Un nuevo yo despierta, un nuevo yo mejor de lo que era.  
He dejado que las cosas sucedieran  
pero vuelvo a ser yo el tipo que retoma el control de mis riendas.  
Un nuevo enfoque, una nueva era, nueva promesa de enfrentar lo que quiera que venga.  
Le digo adiós a la tristeza; gracias por la compañía pero debemos dejarlo princesa.  
Hoy se que la limitación estaba en mi cabeza, que la energía existía aunque no la viera…  
Tenía derecho a descansar en mi ratito de pena, pero ya pasó. 
Cuando se muda lo de afuera, esto es lo que queda:  
¡ENERGÍA!


miércoles, 23 de marzo de 2016

Generosidad

Hace un tiempo me crucé con una persona que me dio un servicio. El servicio era de mala calidad pero yo pagué por él, aunque no me convenció.

Hoy me he encontrado con una persona que me ofrece el mismo servicio, pero de buena calidad. Me lo ofrece así, sin más, de entrada. Y me dice que, si quiero pagar, que pague.

Pues claro que voy a pagar. La generosidad siempre ha de verse recompensada.

sábado, 23 de enero de 2016

Sueño...

Sueño con unas vacaciones junto al mar, con un mojito en la mano.

Sueño con abrir la ventana a la aventura, a explorar. A una partida de enanos y un mago que me hagan ir a robar un tesoro de un dragón.

Y sueño con las nieves del Kilimanjaro.

sábado, 16 de enero de 2016

Entonar el Let It Go

Cuántas veces en mi vida he entonado el Let It Go, he buscado esa soledad en la que soy reina de mis propios pensamientos. En la que no tengo que compartir con gente que sólo se escucha a sí misma.

Déjalo ir, let it go, para surgir como el amanecer. Para mostrarse ante el espejo como uno realmente es. Para dejar que la tormenta ruja, los mares se levanten, los truenos golpeen el suelo que se pisa.




lunes, 28 de diciembre de 2015

Mi cesto de manzanas

Había cesto de manzanas que era muy feliz hasta que metieron a dos manzanas podridas que venían de otro manzano. Esas dos manzanas le decían al resto del cesto lo que tenían que hacer, qué comprar, dónde ir, cómo posar, dónde vivir, de qué ganarse la vida y hasta a quién considerar su manzano de referencia. Hasta que un día, el cesto dijo que ya bastaba de manipular, tergiversar y exigir, y las dos manzanas, muy dolidas, decidieron que eran demasiado buenas para ese cesto.

Para su sorpresa, el resto de las manzanas suspiraron aliviadas. Qué alivio fue, darse cuenta de que esas dos manzanas estaban podridas pese a su imagen impoluta. Qué alivio fue, por una vez en la vida, tomar decisiones que sólo le correspondían al cesto.

A esas manzanas podridas sólo les deseo que sigan pudriendo si quieren, pero muy lejos de nuestro cesto. Gracias.

viernes, 27 de noviembre de 2015

Siestas en sofás

Siestas en sofás que saben a gloria, una televisión, un sofá y una manta. Y una familia debajo de esa manta. Las manos infantiles que agarran la solapa de mi pijama, la boca que agarra mi pezón. Miradas que matan de amor hasta que cierran los ojos. Y volamos, los tres juntos, a un mundo mullido en el que descansamos, al fin, de toda la semana.