Espero que estés muy bien. Yo lo estoy. Mi vida sin ti va bien, soy feliz, y eso que todos los días me levanto y me pongo a trabajar como una obsesa, y casi me tengo que obligar a pillarme vacaciones. Esta Navidad mi cuerpo ha tenido que resfriarme para que parara un poco el ritmo, pero es que me gusta lo que hago y me gusta ser independiente. Sigo viviendo situaciones cómicas que parecen extrañas a los demás, porque total, para mí es lo normal, ya estoy acostumbrada.
La vida ha seguido sin ti. Una amiga se ha quedado embarazada, otro amigo ha terminado la carrera, algunos siguen adelante con sus cosas, luchando en medio de la tempestad y de los tiempos que vivimos. Somos jóvenes, éste es nuestro tiempo, pero es un tiempo difícil. Por eso trabajo tanto, porque no sé cuándo voy a volver a tener todo el tiempo del mundo para poder trabajar en lo que realmente me gusta. También sigo haciendo labor social, eso que nunca te gustó que hiciera. Paso mucho tiempo ayudando a otros, y a veces me estresa, pero en general lo llevo bien. Es parte de mi vocación también, debes entenderlo y creo que lo entiendes. En realidad sé que no lo entiendes, a quién voy a engañar, pero tengo confío en el tiempo. Cronos acaba por poner a todo el mundo en su sitio.
Te fuiste con un abrazo y un beso. En aquel momento no pensé que no volvería a verte nunca más, que no nos volveríamos a reír juntos y que no volveríamos a tomar cocacola, ni té, ni café, ni copas de helado. Tu partida me dejó el alma rota pero, ¿sabes qué? Me hizo más fuerte. Todos los días pienso en ti, y pienso en lo orgullosa que estoy de haber remontado el vuelo después de ti. Te fuiste. Pero con los meses dejó de doler, y el dolor saca cosas de nosotros que pensábamos que nunca tendríamos dentro. En mi caso, fue la auto-aceptación.
Te dejo ir de una vez, sabiendo que he cumplido mi parte. Que he llegado a mi meta, orgullosa y con la cabeza alta. Porque nadie me ha regalado el haber llegado a mi meta. He pagado con dinero, esfuerzo y tiempo. Tu partida fue el obstáculo más enorme al que me he enfrentado en mucho tiempo, pero aquí sigo. Si me vieras, estarías orgulloso. Si me vieras, querrías hacer lo mismo, estoy segura. Pero se ve que éste no era tu camino, sino el mío.
Estés donde estés, espero que estés en paz.
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