jueves 29 de septiembre de 2011

Gané

Una barra de pan. Una pizarra blanca en la pared. Unas paredes pintadas de rosa. Un mueble que parece que se mueve solo cuando en realidad lo muevo yo. Una chispa de inspiración. Un proyecto que se hace realidad. Una ilusión. Un trabajo. Un imposible. Un número negro en mi cuenta del banco. Una noche juntos. Una Guinness a medias. Un beso y un abrazo. Un libro y a la cama. Una mañana en la que no te quieres levantar. Un gato que se ha venido a acurrucar. Una nevera llena de cosas ricas. Una pantalla de televisión grande que te cagas. Un cómic japonés que nunca había leído. Una sensación. Una emoción. Un llanto de alegría. Un "hola, ¿cómo ha ido el día?". Un debate candente. Un tema de actualidad que se discute sin miedo a lo que pueda pensar el otro. Un minuto de tranquilidad. Un derecho a ser uno mismo el que evalúe su propio comportamiento. Una rebeldía. Una decisión acertada. Un derecho a equivocarse y una equivocación estrepitosa justo después. Una cabeza alta. Una herida de guerra que me recuerda que estoy viva. Un mundo por recorrer. Unas alas para volar con la mente. Unas estrellas donde estén mis límites. Una vida. Y cuatro euros en los euromillones, que no me hacen rica, pero con todo lo que gané, y más estando tú a mi lado, me basta y me sobra.

Gracias por mostrarme a diario que, a pesar de todo, gané.