Bueno, pues ya puedo decir oficialmente lo que todos sabíais: que vivo con alguien muy especial y muy, muy importante. No obstante, será más importante (a nivel económico) que hasta ahora, porque sus decisiones van a influir directamente en un negocio.
Mi pareja acaba de convertirse en ejecutivo de una multinacional.
Wow.
Bueno, al menos se acabó el tener que dejar de comprarme champú o dejar de ir a la peluquería (y eso que me corto el pelo tres veces al año) para poder comprar pan, así que una preocupación menos. Lo he estado pasando bastante mal estos dos meses atrás, porque estábamos muy justos (la crisis y tal), así que esto me deja un buen sabor de boca para la Navidad.
En fin amigos, que los milagros existen. Y que las cosas suceden cuando menos te las esperas...