- Es precioso, ya verás, cuesta sólo 500 euros al mes.
El piso despide cierto olor a alcanfor, como si hubiera habido ropa dentro de los armarios, grandes abrigos con bolitas de las que mi abuela ponía para las polillas. Hay dos bandejas de arena de gato, llenas de caca. Se ve que al menos 2 gatos compartían la casa con los antiguos inquilinos.
- Es un poco pequeño - digo - pero será suficiente durante unos meses, hasta que encontremos otra cosa.
Blackbird y yo llegamos con las maletas, la gata, la tortuga y nuestros muñequitos y muebles al nuevo piso. Es un dúplex muy cuco, con el dormitorio arriba. Pero es tan pequeño que tenemos que poner la mesa del despacho pegada a la pared, en un lado del salón. Un extraño bicho gelatinoso se desliza por la pared.
- Ten cuidado - le digo a Blackbird mientras intenta deshacerse del bicho - no vaya a ser que pique o algo, nunca he visto esa clase de bichos, pero dicen que es un (nombre raro).
Me marcho de la casa para ir a recoger a mi antigua casa, la casa de mi abuela, unos viejos libros. Estoy seleccionando qué libros llevarme cuando una extraña procesión aparece ante mí. Como una Wild Hunt de siniestras parcas, caminan en fila india por el pasillo tres mujeres con tocado negro. ¿O son dos? Sólo una habla.
- Madre, ¿por qué vais de negro?
- No puedo decírtelo.
- ¿Quién ha muerto?
- No, lo siento, no puedo decírtelo.
Camina lenta, flota hacia mí, como levitando. Es tan liviana como el velo que porta, y tan oscura que parezco hundirme lentamente en ella como en brea.
miércoles 29 de octubre de 2008
miércoles 22 de octubre de 2008
La venganza de C'Thun
Éste es mi amigo C'Thun.

Es un incomprendido.
Vive en las ruinas de Ahn'Qiraj, en Tanaris, al sur de Kalimdor.
Antes era temido y tal, porque éramos todos niveles 60s. Pero desde la expansión todos somos 70s, y sólo vamos a verle para petarle el ojete porque es muy fácil (supuestamente) matarlo y conseguir el logro de "Te has petado a C'Thun y has terminado Ahn'Qiraj".
Ya nadie va a verle.
Pobre C'Thun.
Nadie se lee las guías de "Cómo petarle el ojete a C'Thun".
Era el boss más difícil de la era pre-Burning Crusade del World of Warcraft, más que algunos bosses de la ultratocha y ultratemida Naxxramas.
Pues bien, tras recorrernos y matar a todo Ahn'Qiraj y quedar sólo él por matar, teniendo en cuenta que en su día la instance era para 40 personajes nivel 60 equipados hasta arriba, y siendo nosotros unos 25 70s equipados hasta arriba, el resultado de decir "no pasa nada, que se lo tanquee uno" es éste:

Mi personaje es el rubio cadáver que está a la izquierda. La de las hombreras de D&G (que viene a ser el tier 4).
En fin, hasta aquí la venganza de C'Thun, tras tirarnos UN SOLO RAYO Y MATARNOS. A TODOS.

Es un incomprendido.
Vive en las ruinas de Ahn'Qiraj, en Tanaris, al sur de Kalimdor.
Antes era temido y tal, porque éramos todos niveles 60s. Pero desde la expansión todos somos 70s, y sólo vamos a verle para petarle el ojete porque es muy fácil (supuestamente) matarlo y conseguir el logro de "Te has petado a C'Thun y has terminado Ahn'Qiraj".
Ya nadie va a verle.
Pobre C'Thun.
Nadie se lee las guías de "Cómo petarle el ojete a C'Thun".
Era el boss más difícil de la era pre-Burning Crusade del World of Warcraft, más que algunos bosses de la ultratocha y ultratemida Naxxramas.
Pues bien, tras recorrernos y matar a todo Ahn'Qiraj y quedar sólo él por matar, teniendo en cuenta que en su día la instance era para 40 personajes nivel 60 equipados hasta arriba, y siendo nosotros unos 25 70s equipados hasta arriba, el resultado de decir "no pasa nada, que se lo tanquee uno" es éste:

Mi personaje es el rubio cadáver que está a la izquierda. La de las hombreras de D&G (que viene a ser el tier 4).
En fin, hasta aquí la venganza de C'Thun, tras tirarnos UN SOLO RAYO Y MATARNOS. A TODOS.
jueves 16 de octubre de 2008
¡¡Esta noche hay fiesta!!
Esta vez voy a poner una foto muy OMG, de la fiesta celebrada el pasado sábado en nuestro nidito de amor, en honor de Blackbird (cumplía los 29).
Es muy OMG, os lo advierto.
Pero muy muy muy OMG.
Más fuerte de lo que pensáis.
¿Seguro?
Venga vale.
Va.

Voy vestida de súcubo del WoW. Me acompaña otra hermana wowera (casi todos los de la fiesta jugábamos al wow menos una amiga y los padres de Blacky, así que...).
Ni que decir cabe que nos lo pasamos genial montando la fiesta, vistiéndonos (íbamos disfrazados de cosas mágicas) y estando juntos.
Gracias por una velada muy especial.
PD: Los aparentemente malignos ojos del fondo son de mi gata, que iba disfrazada de druida de la alianza.
Es muy OMG, os lo advierto.
Pero muy muy muy OMG.
Más fuerte de lo que pensáis.
¿Seguro?
Venga vale.
Va.

Voy vestida de súcubo del WoW. Me acompaña otra hermana wowera (casi todos los de la fiesta jugábamos al wow menos una amiga y los padres de Blacky, así que...).
Ni que decir cabe que nos lo pasamos genial montando la fiesta, vistiéndonos (íbamos disfrazados de cosas mágicas) y estando juntos.
Gracias por una velada muy especial.
PD: Los aparentemente malignos ojos del fondo son de mi gata, que iba disfrazada de druida de la alianza.
sábado 4 de octubre de 2008
Los palos de golf del ginecólogo
Hace una semana fui al ginecólogo a ponerme un diu. Puede parecer la cosa más normal, y lo es, si no tuviéramos en cuenta lo que pasó durante mi conversación con el ginecólogo y las conclusiones que saqué de ella. Primero os transcribo la conversación, y luego os pongo mis conclusiones.
- Bueno, Clara, ¿para qué has venido?
- Para ponerme un diu.
- Ahm, ¿y por qué quieres dejar la píldora?
- Pues porque me sienta mal y me engorda.
- Jajajajaja. Eso no puede ser.
- Pues no sé, a mí me engorda.
- La píldora engorda 2 ó 3 kilos, lo que se engorda después no es por la píldora.
- Ahm...
- ¿Qué píldora tomas?
- Yasmín.
- Con más razón, tanto Yasmín como Yasminelle incorporan una molécula que te hacen no ganar peso. Pero bueno, sigue diciéndome cosas en contra de la píldora, que yo te seguiré diciendo cosas a su favor.
- Bueno... yo sólo venía a que me pusieran un diu.
- Que no pasa nada, que yo te lo pongo. ¿Has tenido hijos?
- No.
- Entonces otro factor más a mi favor. ¿Fumas?
- No.
- Entonces más a mi favor... todo lo que me digas te lo voy a contestar.
- Pues vale.
- ¿Cuántos años hace que la tomas?
- 4 años.
- Eso no es nada.
- Vale, pero mire, yo venía a ponerme un diu, si no quiere me voy y no pasa nada.
- Ande, métete ahí y cierra la cortina.
Ahí se supone que me pusieron el diu, ¿vale?
Bueno, analicemos la conversación:
1) El médico sabía a lo que iba porque me pregunta directamente por qué quiero dejar la píldora. Vamos, que la primera pregunta sobraba. Me podría haber preguntado cómo estaba, porque ir al ginecólogo no es ir a la feria.
2) De la frase de los 2 ó 3 kilos, se infiere que la píldora engorda 2 ó 3 kilos... y luego unos cuantos más, qué casualidad. Eso sí, que muchas mujeres engorden unos cuantos kilos más tiene que ver con la felicidad que les produce follar a pelo, no te jode. El año pasado dejé la píldora 3 meses. En el primer mes adelgacé los 2 ó 3 kilos que dice el médico, pero es que luego seguí adelgazando hasta llegar a mi saludable peso de antes de tomar la pastilla. Eso también es casualidad, ¿no?
3) Lo de Yasmín y Yasminelle no tendría importancia de no ser porque había un calendario 2008 tamaño poster detrás de este buen señor que ponía en grande "Yasminelle". Ya sabemos que las moléculas que incorpora tienen forma de monedita.
Conclusión final: Bayer ha patrocinado los palos de golf de este señor.
- Bueno, Clara, ¿para qué has venido?
- Para ponerme un diu.
- Ahm, ¿y por qué quieres dejar la píldora?
- Pues porque me sienta mal y me engorda.
- Jajajajaja. Eso no puede ser.
- Pues no sé, a mí me engorda.
- La píldora engorda 2 ó 3 kilos, lo que se engorda después no es por la píldora.
- Ahm...
- ¿Qué píldora tomas?
- Yasmín.
- Con más razón, tanto Yasmín como Yasminelle incorporan una molécula que te hacen no ganar peso. Pero bueno, sigue diciéndome cosas en contra de la píldora, que yo te seguiré diciendo cosas a su favor.
- Bueno... yo sólo venía a que me pusieran un diu.
- Que no pasa nada, que yo te lo pongo. ¿Has tenido hijos?
- No.
- Entonces otro factor más a mi favor. ¿Fumas?
- No.
- Entonces más a mi favor... todo lo que me digas te lo voy a contestar.
- Pues vale.
- ¿Cuántos años hace que la tomas?
- 4 años.
- Eso no es nada.
- Vale, pero mire, yo venía a ponerme un diu, si no quiere me voy y no pasa nada.
- Ande, métete ahí y cierra la cortina.
Ahí se supone que me pusieron el diu, ¿vale?
Bueno, analicemos la conversación:
1) El médico sabía a lo que iba porque me pregunta directamente por qué quiero dejar la píldora. Vamos, que la primera pregunta sobraba. Me podría haber preguntado cómo estaba, porque ir al ginecólogo no es ir a la feria.
2) De la frase de los 2 ó 3 kilos, se infiere que la píldora engorda 2 ó 3 kilos... y luego unos cuantos más, qué casualidad. Eso sí, que muchas mujeres engorden unos cuantos kilos más tiene que ver con la felicidad que les produce follar a pelo, no te jode. El año pasado dejé la píldora 3 meses. En el primer mes adelgacé los 2 ó 3 kilos que dice el médico, pero es que luego seguí adelgazando hasta llegar a mi saludable peso de antes de tomar la pastilla. Eso también es casualidad, ¿no?
3) Lo de Yasmín y Yasminelle no tendría importancia de no ser porque había un calendario 2008 tamaño poster detrás de este buen señor que ponía en grande "Yasminelle". Ya sabemos que las moléculas que incorpora tienen forma de monedita.
Conclusión final: Bayer ha patrocinado los palos de golf de este señor.
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